CAMLogic introduce una nueva funcionalidad fail-safe en el indicador de nivel capacitivo PFG06, diseñada para aumentar el nivel de seguridad y fiabilidad de las instalaciones.
El objetivo es claro: ofrecer a los clientes instrumentos cada vez más seguros, fiables y conformes con las exigencias de aplicación más complejas.
El fail-safe está destinado a convertirse en un estándar en algunos indicadores CAMLogic. Ya está presente en la gama de indicadores de nivel por vibración (GVS25, para sólidos y GVL30, para líquidos) y hoy se integra también en el PFG06, ampliando aún más la oferta tecnológica de la empresa.
Veamos en detalle las potencialidades de esta función y qué ventajas ofrece.
Con el término fail-safe se indica una configuración pensada para garantizar una mayor seguridad en caso de fallo o mal funcionamiento en las instalaciones industriales.
Está diseñado para poner siempre la seguridad en primer lugar: se prefiere detener la instalación de forma preventiva antes que correr el riesgo de causar daños o accidentes. Si el sistema deja de recibir corriente o señal, lo interpreta automáticamente como una situación de alarma.
El fail-safe sirve para proteger instalaciones, maquinaria y medio ambiente cuando se produce un fallo, evitando que un error se interprete como una condición normal.
En el caso de un silo que contiene sólido o líquido, depende del riesgo que se quiere prevenir: desbordamiento o vaciado completo.
Cuando el riesgo principal es la salida del material, el sistema se configura para reaccionar como si el silo estuviera lleno en caso de anomalía.
Si el sensor deja de funcionar o pierde alimentación, la señal se interrumpe y el sistema de control interviene inmediatamente deteniendo el llenado. Esto puede significar bloquear las bombas o cerrar las válvulas de entrada.
El objetivo es evitar derrames y daños ambientales, incluso a costa de detener la instalación sin que exista un llenado completo real.
Cuando, en cambio, el problema es evitar la marcha en seco, en caso de fallo, el sistema está diseñado para señalar la necesidad de introducir material. De este modo, mantiene un nivel suficiente para evitar daños en las instalaciones.
Si el sensor deja de funcionar o pierde alimentación, el sistema detiene inmediatamente las bombas de descarga o activa el llenado.
De este modo se protegen los equipos, evitando daños en las bombas y problemas en las líneas de producción.
Adoptar una lógica fail-safe ofrece varias ventajas estratégicas para cualquier instalación industrial:
El sistema reacciona ante los fallos de manera previsible, reduciendo el riesgo de daños ambientales o estructurales.
Evita fallos graves en la maquinaria, paradas prolongadas y costosas intervenciones de mantenimiento.
Reduce el riesgo de derrames o contaminaciones causados por errores de medición.
Muchas normas industriales y de seguridad exigen comportamientos fail-safe en los sistemas críticos.
El fail-safe acepta el riesgo de una falsa alarma para eliminar el riesgo mucho más grave de un accidente real.